La guerra en el Golfo eleva los riesgos de escasez y racionamiento de combustible ([elpais.com])

El 20 de abril de 2026, la prolongación del conflicto en el Golfo Pérsico, caracterizado por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, ha generado un severo impacto en el suministro energético global. El bloqueo intermitente del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo y gas mundial, ha provocado una escalada de precios y amenaza con escasez y racionamiento de combustibles, especialmente en Asia y países emergentes.

Antecedentes históricos del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz, con una longitud de aproximadamente 167 kilómetros y una anchura que varía entre 97 y 39 kilómetros, ha sido históricamente una vía marítima de importancia estratégica. Conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y ha sido escenario de múltiples tensiones geopolíticas debido a su relevancia en el comercio energético global. Durante el período 2023-2025, alrededor del 20% del gas natural licuado y el 25% del comercio marítimo de petróleo mundial transitaron anualmente por este estrecho, principalmente desde países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Catar e Irán. ([es.wikipedia.org])
En la década de 1980, durante la guerra entre Irán e Irak, el estrecho fue escenario de ataques a petroleros, lo que afectó significativamente el comercio marítimo. Más recientemente, en 2019, Irán amenazó con cerrar el estrecho en respuesta a sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, aunque no llevó a cabo dicha acción. Estas tensiones subrayan la vulnerabilidad de esta ruta marítima y su impacto potencial en la economía global.

Reacciones adicionales de actores relevantes

La Organización Marítima Internacional (OMI) ha expresado su preocupación por la situación en el estrecho de Ormuz. Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, declaró que “no hay base legal para introducir peajes en Ormuz” y enfatizó la necesidad de retornar al régimen de tránsito establecido en 1968, gestionado conjuntamente por Irán y Omán. Domínguez también rechazó la creación unilateral de corredores alternativos por parte de Irán sin el aval de la OMI. ([elpais.com])
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre las implicaciones económicas del conflicto. En un informe reciente, el FMI señaló que “el conflicto en Oriente Medio frenó el ímpetu del crecimiento” y que “se necesitan políticas acertadas y una cooperación internacional más estrecha para contener los daños”. ([imf.org])

Impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz en el suministro energético global

El estrecho de Ormuz es una vía marítima crucial para el comercio de petróleo y gas. Su bloqueo intermitente ha interrumpido significativamente el flujo de estos recursos, afectando a múltiples economías dependientes de las importaciones energéticas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha advertido sobre los riesgos de estanflación o recesión global debido a esta situación.

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Medidas de emergencia en Asia ante la escasez de combustible

Países asiáticos como Filipinas y Pakistán ya han implementado medidas restrictivas para enfrentar la crisis energética. Filipinas ha declarado una emergencia energética, mientras que Pakistán ha reducido horarios laborales para conservar energía. Estas acciones reflejan la gravedad de la situación y la necesidad de adaptarse a la disminución del suministro de combustibles.

Estrategias de Europa para mitigar la crisis energética

En Europa, aunque las reservas de combustible son actualmente suficientes, se están implementando políticas de ahorro energético y cancelaciones de vuelos como medidas preventivas. La incertidumbre sobre la duración del conflicto y la recuperación del suministro energético ha llevado a estos países a prepararse para posibles escenarios de escasez.

Consecuencias económicas globales de la crisis energética

La interrupción del suministro energético ha provocado una escalada en los precios del petróleo y sus derivados, afectando la inflación y el crecimiento económico mundial. La AIE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han expresado su preocupación por los posibles efectos de estanflación o recesión global derivados de esta crisis.

Contexto regional y global relacionado con el conflicto

El conflicto en el Golfo Pérsico ha tenido repercusiones más allá de la región. En el Golfo de Omán, el ejército estadounidense disparó y abordó un buque mercante iraní, el M/V Touska, acusándolo de violar el bloqueo impuesto en el estrecho de Ormuz. Este incidente ha aumentado las tensiones y ha generado preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto. ([cadenaser.com])
Además, cerca de 20.000 marineros han quedado atrapados en el Golfo Pérsico debido al cierre del estrecho de Ormuz. Estos marineros, a bordo de aproximadamente 2.000 buques, enfrentan escasez de víveres, combustible y atención médica, lo que agrava la crisis humanitaria en la región. ([elpais.com])
En el ámbito global, la guerra ha ensombrecido las perspectivas económicas mundiales y ha replanteado las prioridades de las políticas. El FMI ha señalado que “el conflicto en Oriente Medio frenó el ímpetu del crecimiento” y que “se necesitan políticas acertadas y una cooperación internacional más estrecha para contener los daños”. ([imf.org])

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Perspectivas de recuperación del suministro energético

A pesar de los esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto, los daños a las infraestructuras en el Golfo Pérsico complican un retorno rápido a la normalidad. Incluso si el conflicto cesa, se estima que tomará hasta dos años recuperar la estabilidad energética previa.

Este artículo se basa en información de fuentes públicas disponible al momento de su publicación.

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